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La Fundación Elisabeth Kübler-Ross esta dedicada a promover el legado y la obra de la Dra. Elisabeth Kübler-Ross.  Este médico nacido en Suiza, es considerado uno de los fundadores del movimiento hospice moderno.  Es autora de dos docenas de libros que se han vendido más de 10,000,000 ejemplares.

La revista TIME la nombro “Uno de los 100 pensadores mas importantes del siglo XX”, fue “Mujer del Año” en 1977 y “Mujer de la Década” para las ciencias en los años 70. Su valor personal y determinación cambio la vision del mundo hacia la muerte. Sus esfuerzos incansables para asegurar que los que están muriendo sean tratados con compasión y dignidad se han convertido en el estándar del cuidado al final de la vida en muchos países occidentales.  La Dra. Ross enseñó al mundo que el morir era realmente sobre el vivir, y que nuestro trabajo aquí era aprender amar incondicionalmente.

La Fundaciòn Elisabeth Kūbler-Ross está agregando recursos educativos en español y más capítulos de Elisabeth Kubler-Ross en el 2017. Nuestro objetivo principal es asegurar que los enfermos graves, los enfermos en fase terminal, los que sufren y sus familias reciban la información, los recursos y la atención compasiva que necesitan y merecen.

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“En el interior de cada uno de nosotros hay una capacidad inimaginable para la bondad, para dar sin buscar recompensa, para escuchar sin hacer juicios, para amar sin condiciones.”

Elisabeth Kübler-Ross, La rueda de la vida

“La vida es ardua. La vida es una lucha. La vida es como ir a la escuela; recibimos muchas lecciones. Cuanto más aprendemos, más difíciles se ponen las lecciones.”

Elisabeth Kübler-Ross, La rueda de la vida

“Hay una voz interior, si estamos dispuestos a escucharla, que nos dice con toda certeza cuándo adentrarnos en lo desconocido”

Elisabeth Kübler-Ross, La rueda de la vida

“No se puede sanar al mundo sin sanarse primero a sí mismo.”

Elisabeth Kübler-Ross, La rueda de la vida

“Tal vez el principal obstáculo que nos impide comprender la muerte es que nuestro inconsciente es incapaz de aceptar que nuestra existencia deba terminar.”

Elisabeth Kübler-Ross, La rueda de la vida

“Vive de tal forma que al mirar hacia atrás no lamentes haber desperdiciado la existencia. Vive de tal forma que no lamentes las cosas que has hecho ni desees haber actuado de otra manera. Vive con sinceridad y plenamente.

Vive.”

Elisabeth Kübler-Ross, La rueda de la vida

“El conocimiento va muy bien -le dije- pero el conocimiento solo no va a sanar a nadie. Si no se usa.”

Elisabeth Kübler-Ross, La rueda de la vida

“La medicina tiene sus límites, realidad que no se enseña en la facultad. Otra realidad que no se enseña es que un corazón compaisvo puede sanar casi todo. Unos cuantos meses en el campo me convencieron de que ser buen médico no tiene nada que ver con anatomía, cirugía ni con recetar los medicamentos correctos. El mejor servicio que un médico puede prestar a un enfermo es ser una persona amable, atenta, cariñosa y sensible.”

Elisabeth Kübler-Ross, The Wheel of Life: A Memoir of Living and Dying

“¿Cómo saben estos gansos cuándo es el momento de volar hacia el sol? ¿Quién les anuncia las estaciones? ¿Cómo sabemos los seres humanos cuándo es el momento de hacer otra cosa? ¿Cómo sabemos cuándo ponernos en marcha? Seguro que a nosotros nos ocurre igual que a las aves migratorias; hay una voz interior, si estamos dispuestos a escucharla, que nos dice con toda certeza cuándo adentrarnos en lo desconocido.”

Elisabeth Kübler-Ross, La rueda de la vida

“Pasados unos meses observé que muchos médicos evitaban rutinariamente referirse a cualquier cosa que tuviera que ver con la muerte. A los enfermos moribundos se los trataba tan mal como a mis pacientes psiquiátricos del hospital estatal. Se los rechazaba y maltrataba. Nadie era sincero con ellos. Si un enfermo de cáncer preguntaba “¿Me voy a morir?”, el médico le contestaba “¡Oh, no! no diga tonterías”.”

Elisabeth Kübler-Ross, La rueda de la vida

“Al águila le entusiasma sobrevolar el mundo desde las alturas, no a fin de contemplar con desprecio a la gente, sino para animarla a que mire hacia lo alto.”

Elisabeth Kübler-Ross, La rueda de la vida