Curva del cambio de Kübler-Ross®

In On Death and Dying (1969), Dr. Elisabeth Kübler-Ross described how people respond to profound loss. She first described these responses at the bedsides of the dying, and she herself extended them to other kinds of loss and change, including, with her agreement, the workplace. Today the Kübler-Ross Change Curve® is used by leaders, coaches, clinicians and teams around the world.

The Kübler-Ross Change Curve® graphic, with Elisabeth Kübler-Ross's profile forming the upper line

The Foundation’s graphic. Look at the upper line: it is Elisabeth’s own profile, watching over the curve.

The Change Curve has been drawn in different forms over the years, with more or fewer columns and different words. Every drawing simplifies. The Foundation’s own graphic, for example, shows a single Denial column, although Elisabeth named three kinds of denial. A curve gives the general shape. Her own charts and recordings show how much richer the real experience is.

Seven areas of experience

The Foundation’s graphic describes seven areas a person may enter, leave and return to. They are not steps to complete.

ShockSurprise or shock at the news
DenialDisbelief; partial denial; looking for evidence that it isn’t true
FrustrationAnger, bargaining, guilt; recognizing that things are different
DepressionGrieving what is ending; low mood and energy
ExperimentFirst steps; trying out the new situation
DecisionAcceptance, not resignation; learning to work in the new situation
IntegrationChanges integrated; a renewed individual

How the model grew, 1965–1978

Elisabeth never stopped listening, and her model never stood still. Her own books, charts and recordings show it growing for more than a decade.

1965 · Listening first. At the University of Chicago, students from the Chicago Theological Seminary asked Elisabeth how to study death. Her answer was almost unheard of in medicine at the time: don’t read about dying, ask the dying. Over four years, she and her students interviewed hundreds of patients. The model came from the listening.

1969 · Five named, ten drawn. On Death and Dying gave chapters to denial and isolation, anger, bargaining, depression and acceptance, and a whole chapter to hope. The chart at the back of the book shows ten overlapping responses: shock, denial, partial denial, anger, depression, bargaining, preparatory grief, acceptance, decathexis and hope. She put the word “stages” in quotation marks herself. The same book describes the patient’s family going through the same responses.

1970 · Acceptance is not resignation. In a paper for her fellow psychiatrists, Elisabeth separated acceptance from resignation and named two promises every doctor owes a dying patient: I will not abandon you, and there is always hope.

1971 · Phases, not steps. In her own language, German, the book appeared as Interviews mit Sterbenden. The responses are Phasen (phases that overlap and return), not Stadien (fixed steps).

1973 · New words. In her recorded lectures, Coping With Death and Dying, Elisabeth named pseudo-denial and titled one lecture as a question: Acceptance or Resignation.

1974 · Beyond the dying. In Questions and Answers on Death and Dying, she described patients losing their sight and young Vietnam veterans facing paralysis. None of them were dying, and all of them showed the same responses. Her model now described loss itself. She also wrote: “Most of my patients have exhibited two or three stages simultaneously, and these do not always occur in the same order.”

1978 · Held inside hope and dreams. Elisabeth drew her model again, this time with no timeline at all: denial, anger, bargaining and depression as four overlapping circles, with resolution and acceptance below, and the whole drawing held inside two rings marked Hope and

El origen de la «Curva del Cambio»

Elisabeth Kübler-Ross no diseñó un modelo de gestión. Ya en 1974, en *Preguntas y respuestas sobre la muerte y el proceso de morir*, explicaba a los lectores que las personas que perdían la vista o quedaban paralizadas pasaban por las mismas etapas que sus pacientes terminales. Eran, en sus propias palabras, las mismas etapas por las que pasa cualquier persona que está en proceso de perder algo muy importante. El modelo había traspasado los límites de la cama del paciente para convertirse en una descripción de la pérdida.

Las personas del mundo empresarial no dejaban de acudir a sus talleres sobre «Vida, muerte y transición» y le decían lo mismo: esto es lo que le ocurre a una empresa cuando se reorganiza. Su hijo Ken, que estaba allí, recuerda que ella estuvo de acuerdo en que encajaba, pero se negó a convertirlo en un tema del taller, porque cualquier cosa que le restara tiempo a los moribundos no le interesaba. En la década de los 80, el modelo ya se representaba como una curva en las salas de juntas. En 1995, su familia comenzó a conceder licencias bajo su nombre. El gráfico que utiliza hoy la Fundación se dibujó en 2002-2003, y su línea superior es su perfil.

Lo que omite la curva más conocida

La mayoría de las versiones de la curva muestran cinco palabras generales en una línea. Su propio trabajo era más preciso. Estas distinciones provienen de su trabajo con personas en fase terminal, no de la teoría de la gestión, pero cualquiera que haya guiado a personas a través de un proceso de cambio las reconocerá.

Más de un tipo de negación

Su esquema de 1969 muestra la negación y la negación parcial, y en 1973 ya enseñaba una tercera forma: la pseudonegación. Describió una «conspiración del silencio» en la que todo el mundo lo sabe, pero todo el mundo guarda silencio para proteger a otra persona. En una organización, el equipo que parece no haberse enterado de la noticia puede que lo sepa perfectamente y que guarde silencio por el bien de los líderes.

Dos tipos de depresión

En 1969, distinguió entre una depresión reactiva —relacionada con lo que ya se ha perdido— y una depresión preparatoria —relacionada con lo que aún está por venir—, y afirmó que ambas debían abordarse de forma muy diferente. El duelo por el antiguo equipo o el antiguo papel no es lo mismo que el temor a lo que está por venir. El apoyo que resulta útil en un caso puede pasar por alto por completo el otro.

Aceptación o resignación

En 1973 describió la última etapa como una encrucijada: la aceptación o la resignación. La aceptación se alcanza tras una verdadera lucha; la resignación es derrota y amargura. Desde fuera, ambas parecen iguales: tranquilas, sumisas, sin discutir ya. Una curva que termina en «aceptación» no permite distinguirlas.

Hope, el punto en el que la mayoría de las curvas descienden

En su gráfico de 1969, la esperanza es la franja más larga, que se extiende por debajo de todos los demás estados de principio a fin. En 1970 señaló dos garantías que un médico debe ofrecer: que el profesional sanitario no se marchará y que siempre hay esperanza. La mayoría de las curvas de cambio no incluyen la esperanza en absoluto. Las personas que atraviesan un proceso de cambio también necesitan saber ambas cosas.

Fases, no pasos

Elisabeth era suiza y escribía en una segunda lengua, y «stage» era simplemente la palabra inglesa que se le ocurrió utilizar. Las ediciones alemanas de su obra, desde 1971, han utilizado «Phasen»(fases), nunca «Stadien». Una fase se parece más al tiempo que a una escalera: puede volver a aparecer y puede solaparse con otra. Su último dibujo de la modelo, de 1978, carece por completo de secuencia: círculos superpuestos, contenidos dentro de dos anillos rotulados como «esperanza» y «sueños».

Saber aprovechar bien la curva

Si se utiliza tal y como ella pretendía, la curva es una herramienta de reconocimiento, no de predicción.

  • Reconoce, no programes. La curva ayuda a poner nombre a lo que sienten las personas. No es un calendario que indique cuándo deberían haber terminado.
  • Es normal que haya solapamientos y que se repitan. Las personas experimentan varias de estas emociones a la vez, se saltan algunas y vuelven a otras cuando cambian las circunstancias.
  • No confundas el silencio con la aceptación. Tanto la resignación como la pseudonegación parecen tranquilas desde fuera.
  • No pierdas la esperanza. Vive el presente y no pierdas de vista un motivo real para tener esperanza.

Decirle a alguien que las etapas se suceden en un orden determinado hace que esa persona siga enfadada meses después, con la sensación de que no está llevando a cabo el cambio de la forma correcta. Decirle que no hay ningún patrón le deja sin una guía. Lo que ella les ofreció fue algo intermedio: el permiso para sentir lo que sienten.

¿Por qué hay tantas versiones?

Las guías profesionales enseñan a los directivos una «curva de cambio de Kübler-Ross» de siete pasos; las páginas web sobre bienestar enseñan una de cinco pasos a las personas; las plataformas de gestión del cambio la sitúan al mismo nivel que el modelo ADKAR y el de Kotter. De cinco pasó a ser diez en sus propias manos, y en las de otras personas se ha convertido en siete, o de nuevo en cinco. El modelo se sigue rediseñando porque para eso sirven los modelos útiles, y la versión de la Fundación lo devuelve a lo que ella realmente dibujó y enseñó.

¿Qué hacemos ahora?

Apréndelo tal y como ella lo enseñaba

Cursos en línea que puedes seguir a tu propio ritmo, elaborados a partir de los propios libros, grabaciones y talleres de Elisabeth.

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Escúchalo en su propia voz

Conferencias de archivo y entrevistas con la Dra. Kübler-Ross en el canal de YouTube de la Fundación.

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Orientación y recursos para personas que están pasando por un proceso de duelo.

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Concesión de licencias de la «Curva del cambio de Kübler-Ross®»

La «Curva del cambio de Kübler-Ross®» es una marca registrada de Elisabeth Kübler-Ross Family Limited Partnership. El uso de la curva o de estos diagramas en materiales formativos, presentaciones, libros u otras publicaciones requiere una licencia.

Por favor, envía las solicitudes de licencia directamente al agente literario de la familia: Barbara Hogenson, Agencia Barbara Hogenson, Nueva York –

Online classes! We’re offering self-paced courses built from Dr. Elisabeth Kübler-Ross’s own books, recordings, and workshops, taught by the Foundation and by people who worked beside her.
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