Proyecto «Hospicio Humanitario en la Cárcel»

El 24 de agosto de 2023 se cumplió el 19.º aniversario del fallecimiento de Elisabeth Kübler-Ross. Al hacer una pausa para celebrar la vida de Elisabeth, también celebramos la primera «graduación» de un grupo de doce hombres recluidos en el Centro Médico de California, perteneciente al sistema penitenciario de California. Seis de estos hombres fueron condenados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional y muchos de ellos llevan más de veinte años en prisión. Estos doce hombres, junto con doce facilitadores del Proyecto Humane Prison Hospice, participaron en un programa de formación en apoyo entre iguales para cuidados paliativos, que fue una de las semillas que Elisabeth plantó antes de su fallecimiento con el fin de reformar los cuidados al final de la vida de los reclusos. Este programa piloto fue desarrollado a lo largo del último año por el Humane Prison Hospice Project y los Servicios de Atención Sanitaria Penitenciaria de California, que prestan servicios sanitarios a las casi 100 000 personas recluidas en el Departamento de Correccionales y Rehabilitación de California.

Estos doce hombres, entre los que se encontraban seis trabajadores con amplia experiencia en las unidades de cuidados paliativos, demencia o hospicio, junto con seis recién llegados al programa, dedicaron dos meses a formarse en cuidados al final de la vida, utilizando las herramientas creadas por Elisabeth para comprender la muerte, la pérdida, el trauma y el duelo (tanto el propio como el de otras personas con las que conviven en prisión). Y lo hicieron con total dedicación, decididos a adquirir los conocimientos necesarios para cuidar de sus compañeros reclusos, de modo que no mueran solos.

El programa de cuidados paliativos del California Medical Facility se hizo realidad en la década de los 80, cuando Elisabeth recurrió a su alumna y amiga, Irene Smith. Irene era una masajista de San Francisco que había intentado ofrecer masajes terapéuticos a pacientes que se estaban muriendo de sida en el Hospital General de San Francisco. Los pacientes con sida se habían convertido en el eje central del incansable trabajo de Elisabeth y ella sabía que, además, había personas que estaban sufriendo muertes atroces en prisiones de todo el país a causa del sida.

Irene atendió la llamada de Elisabeth y acudió al California Medical Center para colaborar con un grupo de apoyo a personas con sida que, con el tiempo, pasó a manos de Nancy Jaicks Alexander, amiga de Elisabeth, y de su marido, Bob. Nancy y Bob trabajaron sin descanso para crear un programa de cuidados paliativos diferente a todo lo que se hacía hasta entonces en el sistema penitenciario. Con el tiempo, ese programa se convirtió en el modelo de referencia. La clave del éxito del programa fue formar a las personas reclusas como trabajadores del centro de cuidados paliativos y, con el tiempo, incorporar a su servicio las unidades de cuidados paliativos y de atención a la demencia.

Hasta la ceremonia de graduación de ayer, nunca se había reconocido ni homenajeado oficialmente a esos trabajadores.  Ken Ross, presidente de la Fundación Elisabeth Kübler-Ross, miembro del Consejo Asesor del Proyecto Humane Prison Hospice e hijo de Elisabeth, se dirigió a los numerosos asistentes a la ceremonia de graduación para dar oficialmente la bienvenida a estos doce hombres a una estirpe de personas cuyo trabajo refleja la profunda convicción de Elisabeth de que todo el mundo merece una muerte libre de sufrimiento, digna y bien acompañada por personas cariñosas y atentas.

La vida puede resultar tremendamente difícil para algunos y, como solía decir Elisabeth: «Cuando la vida te mete en una pulidora de piedras, tú decides si sales pulido o aplastado». Estas personas encarceladas han tomado la decisión pragmática de brillar en un entorno que, a menudo, se considera que provoca justo lo contrario en las personas. Y gracias a una simple llamada telefónica hace 40 años, ahora todo ha cambiado para mejor para quienes viven y mueren en el sistema penitenciario de California.

En esta foto se puede ver al equipo del Humane Prison Hospice, a la Dra. Michele DiThomas, del CCHCS, y al presidente de la Fundación EKR, Ken Ross: Proyecto EKR de cuidados paliativos humanitarios en prisiones 2023

Foto (de izquierda a derecha): Fila trasera: Fernando Murillo (que pasó los últimos seis años de su reclusión trabajando en ese programa de cuidados paliativos), la Dra. Michele DiTomas, de los Servicios de Atención Sanitaria Penitenciaria de California, Ken Ross y Alistair Shanks, uno de nuestros maravillosos facilitadores. Fila delantera: Susan Barber, Lisa Deal y Laura Musselman

Online classes! We’re offering self-paced courses built from Dr. Elisabeth Kübler-Ross’s own books, recordings, and workshops, taught by the Foundation and by people who worked beside her.

Learn more >